Nómadas

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Nómadas

Hemos de tener la suficiente inteligencia para interpretar los mitos y no leerlos al pie de la letra. La mitología es una forma de pensar y decir, previa al racionalismo y a cualquier forma de conceptualismo. Después de Abel, ser nómadas no significa que tengamos que llevar la tienda a cuestas, yendo toda la vida por ahí, de un lado para otro sin asentar cabeza. Ser nómadas es una forma descriptiva del interior del hombre, y para que sea eficaz como propuesta hay que interiorizarla. Nómada significa que tú, por mucho que camines, sabes que has de caminar más, que tu ser es caminar. Eva se quiso quedar sentada y se equivocó, porque desear ser como Dios es caminar. Por tanto si un día tienes la tentación de acomodarte en tus graneros llenos, acuérdate de las palabras de Jesús que dice: -Esta noche te pedirán cuentas. El que se duerme en los graneros llenos es un hombre muerto. El joven de 20 años que se instala en una herencia o en sus propias cualidades, para no caminar, ése ha perdido el tren del futuro; pero es que también el jubilado de 90 años que ya no quiere caminar, hasta ése ha perdido de vista a Dios.

Se trata de caminar siempre

Lo humano es caminar siempre y en el momento de morir todavía hay que seguir caminando; tanto hay que caminar que el último paso que damos en la vida es el más importante de todos, el paso definitivo para la eternidad; es el paso a las fronteras del infinito. Así es el hombre. En caso contrario al hombre le bastaría con caminar hasta que encuentre una frontera que le vaya bien: mil millones, tener quinientos esclavos, bañarse en una playa del Caribe… ¡y se sienta a descansar!

Lo que estamos diciendo es que no hay metas, nunca encontrarás en la vida una meta en la que te puedas instalar definitivamente, nunca. Por mucho que te agrade, cuando llegues al Japón o a la playa del Caribe tendrás que emprender el camino de vuelta. El hombre es tan grande que nunca en la tierra, ni en las esferas galácticas, encontrará una meta que le baste, y si le basta, ha dejado de ser hombre. El ser humano es más pozo que el agua que se puede almacenar. No es posible que alguien te diga que ya tienes el pozo lleno, no es posible, y si te lo dicen, algo falla: o has acortado el pozo o te han robado el agua. Se trata de caminar siempre.

Decía que por esa línea que nos viene de Adán y Eva, de Caín y Abel -retengamos esto- las dos únicas actitudes posibles son elegir la vida o la muerte; una pasa y hace llegar al hombre hasta su destino verdadero, y la otra no solamente no pasa, sino que al instalarte te mueres, matas al hombre.

Juan José Fernández Ibáñez sj,
Texto tomado en el capítulo 2 de su obra El peregrino Insatisfecho- Seguimos tus Huellas 3Editorial De Oriente a Occidente,
www.editorialdeoao.com

Si quieres leer la primera parte de este artículo haz clik aquí El humano que Camina

La imagen es de Laura Lissa Borello desde Bella Vista, Uruguay

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