Las raíces últimas del mal
Donde Dios no está los hombres se matan. Éste es el pecado de quien da la espalda a Dios para justificar que todo es fruto de sus manos. Las primeras páginas de la Biblia son una presentación de las raíces últimas de los males que afligen a la humanidad. La historia de Babel es el culmen de esa pretensión humana de construir su historia al margen de Dios e incluso contra Dios. El Diluvio universal viene interpretado por los hombres como castigo de Dios a esa pretensión.
La incredulidad, dar la espalda a Dios, no deja al hombre apartado totalmente de Dios, porque El se va a revelar al hombre como misericordioso. De hecho, después del pecado de Adán y Eva, Dios les cubre con unas túnicas de pieles con las que abandonan el paraíso. A Caín, no lo maldice, sino al contrario, lo protege con una señal para que no reciba castigo por parte de nadie. Y después del Diluvio, Dios hace salir el arco iris, promesa de Dios de que nunca más volverá a sufrir la tierra un castigo semejante. Y al pecado de Babel seguirá la actuación de Dios con la elección de Abraham, padre de una nueva humanidad.
Juan José Fernández Ibáñez sj,
Texto tomado en el capítulo 3 de su obra El peregrino Insatisfecho- Seguimos tus Huellas 3, Editorial De Oriente a Occidente,
www.editorialdeoao.com
Si quieres leer la primera parte de este artículo haz clik aquí El humano que Camina
La imagen es de Alejandro Vaccari, desde san Carlos de Bariloche, Argentina
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