Lidiando con los miedos

Foto Esteban Verellén

Todos tenemos un talón de Aquiles,  una zona que fortalecer, una debilidad con la que lidiar y contra la que luchar.

La mía es, sin lugar a dudas, el miedo.

Comparto esto contigo, por si te identificas con alguna de las facetas de “mis miedos” y te pueden servir mis estrategias para combatirlos.
El principal objeto de mis miedos es la incertidumbre ante el futuro, el devenir de acontecimientos, sucesos o circunstancias, que no dependen en absoluto de mi voluntad, conducta o trabajo.
He comprobado, por experiencia, que me han sucedido muy pocas cosas “temidas”, o no lo hicieron en la forma en la que yo me las había imaginado y, en las pocas ocasiones en que se han cumplido “mis imaginaciones”, aún las más negativas y catastróficas,  no han sido tan terribles como yo me las había representado en mi mente o resultaron irrelevantes para mí en el tiempo en que han tenido lugar y, algunos de esos aconteceres, incluso han traído a mi vida cosas buenas y positivas.

La cuestión es,  que dentro del sistema o universo en el que nos movemos y del que formamos parte, todo cambia constantemente.
A veces lo hace muy poco a poco, de modo casi imperceptibles.
Otras lo hace a saltos y de modo brusco y repentino.
Aunque con frecuencia no somos conscientes de ello, en esta misma forma nosotros cambiamos y evolucionamos como elementos integrantes de ese todo o sistema en el que vivimos y nos movemos.
A mí el miedo me paraliza, me provoca bloqueos y pérdida de perspectiva, llevándome a ver la vida como “por un tubo”, estrechando miras, opciones y soluciones.
Pienso que es como una tendencia, una inclinación, más adquirida que innata, que precisa de un formateo de mi disco duro interno.
Me funciona muy bien el bajar al cuerpo para notar donde siento ese miedo y hacerme consciente de que tengo miedo (no pasa nada, es una emoción como otra cualquiera) para identificarlo, nombrarlo, incluso en voz alta (TENGO MIEDO), racionalizar la situación y combatirlo, llevando, lo primero, una respiración sosegada a ese lugar de mi cuerpo en donde se manifiesta de modo más patente.
En muchas ocasiones me  pongo en la realidad de la situación temida.

Y si sucede, ¿qué?.
En  ese momento me tranquilizo.
Es como si respirara paz y sosiego y empiezan a surgir en mi mente soluciones y alternativas.
Si sucede……
¡Puedo hacer muchas cosas!
O aceptarlo, sin más.
O verlo de otra forma.
Eso me devuelve la confianza perdida, ya que, en definitiva, “mis miedos” se combaten con confianza en Dios y en la vida y con apertura de mente y espíritu, pero también con responsabilidad y anticipación ante los imprevistos que se me puedan presentar por el camino.

Paz y bien. Puedes escucharlo con mi voz haciendo clik  aquí.

Encarna López Cadaveira

Lidiando con los miedos, fragmento de la película Coach Carter,

https://youtu.be/9IeiohBnxE4

También puedes leer este artículo: el miedo es aburrido

¿Ya conoces nuestro canal de YouTube? ¡Suscríbete!

También te puede interesar para vencer el miedo mirar la realidad con perspectiva, Veremos lo que trae el tiempo,

Veremos lo que trae el tiempo

Por favor, comparte:
Un comentario

Añadir un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *