Sagrado Corazón de Jesús

❤️ Sagrado Corazón de Jesús: El Amor Divino que Late por la Humanidad


? Junio: El Mes del Corazón que Ama sin Medida

En junio se celebra una de las devociones más queridas y extendidas de la  Iglesia Católica: la del Sagrado Corazón de Jesús. Esta devoción gira en torno al corazón de Cristo, símbolo profundo del amor de Dios manifestado en su Hijo como muestra de su ternura hacia toda la humanidad.

Así lo expresa el Evangelio de San Juan: «Antes de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que había llegado su hora de pasar de este mundo al Padre, habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo.» (Juan 13,1)

Y lo confirma también Pablo de Tarso: “Tened entre vosotros los mismos sentimientos que Cristo Jesús.” (Filipenses 2,5)

? El Corazón de Dios a través de la Escritura

Desde el Antiguo Testamento, Dios promete transformar el corazón de su pueblo: “Os daré un corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne.” (Ezequiel36, 26-27)

Jesús retoma esta promesa en el Evangelio cuando dice: «Vengan a mí los que están cansados y agobiados, y yo los aliviaré. Cargad con mi yugo y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontrarán descanso para su vida. Porque mi yugo es suave y mi carga ligera.” (Mateo 11,28-30)

Y al morir, su costado abierto nos muestra el Corazón traspasado del que brotan sangre y agua, signo de los sacramentos y de su misericordia (Juan 19,33).

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Las referencias en la Biblia y en la historia son constantes, pero lo que impulsó esta devoción en la Edad Moderna fue la …

Una Devoción Revelada: Santa Margarita María de Alacoque

Pintura con la visión del Corazón de Jesús por la Beata María del Divino Corazón Droste zu Vischering

Lo que impulsó esta devoción en la Edad Moderna fueron las apariciones del Sagrado Corazón de Jesús a Santa Margarita María de Alacoque en Paray-le-Monial, Francia, entre 1673 y 1675. En estas visiones, Jesús le mostró su Corazón ardiente de amor y le reveló doce promesas para quienes practiquen esta devoción:

  1. Daré a las almas consagradas a mi Corazón las gracias necesarias para su estado.

  2. Estableceré la paz en sus familias.

  3. Las consolaré en todas sus aflicciones.

  4. Seré su amparo y refugio seguro durante la vida, y principalmente en la hora de la muerte.

  5. Bendeciré abundantemente sus empresas.

  6. Los pecadores hallarán en mi Corazón la fuente infinita de misericordia.

  7. Las almas tibias se volverán fervorosas.

  8. Las almas fervorosas alcanzarán gran perfección.

  9. Bendeciré los hogares donde se exponga y venere la imagen de mi Sagrado Corazón.

  10. Daré a los sacerdotes el don de tocar los corazones más endurecidos.

  11. Las personas que propaguen esta devoción tendrán su nombre escrito en mi Corazón.

  12. A quienes comulguen los nueve primeros viernes de mes consecutivos, les concederé la gracia de la perseverancia final.

? Esta es la devoción en la que crecieron muchas generaciones cristianas, fuente de consuelo y renovación espiritual.

?️ El “Detente”: Escudo de Fe y Protección

Una de las expresiones más populares de esta devoción es el famoso “Detente”, que muchas familias conservan como símbolo protector contra el mal y las brujerías.

Se trata de un pequeño emblema con la imagen del Sagrado Corazón, rodeado de la frase: “Detente, el Sagrado Corazón de Jesús está conmigo.”

Se lleva sobre el pecho, al cuello o en la ropa como un recordatorio del amor protector de Cristo y de las palabras de Pablo de Tarsoo: “Tened en vuestros corazones los mismos sentimientos que tuvo Jesucristo en el suyo.” (Filipenses 2,5)

? Muchos testimonios hablan de milagros, sanaciones y consuelos atribuidos al Detente.

? Oración recomendada por el Papa Pío IX

Ábreme, oh Buen Jesús,
las puertas de tu Sagrado Corazón,

úneme a Él para siempre.

Que todas las respiraciones
y palpitaciones de mi pobre corazón,
aun cuando esté durmiendo,
sean testimonio de mi amor
y te digan sin cesar:
Señor, te amo.

Recibe el poco bien que yo hago,
y dame tu gracia para reparar
todo el mal que he hecho.
Para que te ame en el tiempo
y te alabe por toda la eternidad. Amén.

? Jaculatoria final

Sagrado Corazón de Jesús, en Ti confío.
(repetir tres veces)

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