Novena a la Medalla Milagrosa día siete ¡Preparados!

Día Siete: Preparando el equipaje
Como cada día de la novena invoco a mi Ángel diciendo algo así: Acompáñame, ángel custodio, en este encuentro con María, la madre de Jesús. Haz que pueda abrir mi cuerpo, mi mente y mi corazón a todos los dones y gracias que necesito para hacer mi Camino con Alegría y Paz. Amén
Padrenuestro- Avemaría
Di tres veces: ¡Oh, María sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a Ti!
Reflexión
Resulta significativo. Este encuentro entre María y Catalina Labouré acontece en 1830. Pocos meses después empieza Revolución Liberal que causa un caos en la capital francesa. Y poco tiempo después la peste de la cólera llegaría a Paris.
María prepara a la jovencita Catalina para que advierta de las posibles catástrofes que vendrían a Europa y, sobre todo, Francia y en su capital. Prepararse, ¿cómo? Llevando la Medalla que le mostró a Catalina. Llevar la Medalla en el pecho significa el encuentro del ser humano con su parte espiritual. Lo que decíamos estos días atrás de la novena el encuentro se da en el corazón, en el interior del ser humano.
Cuando se viaja con cierta frecuencia es necesario tener pocas cosas, en la medida de los posible buenas, y tenerlas preparadas para salir al Camino.
Jesús viene entonces donde los discípulos y los encuentra dormidos; y dice a Pedro: «¿Conque no habéis podido velar una hora conmigo? Velad y orad, para que no caigáis en tentación; que el espíritu está pronto, pero la carne es débil.» ….
Entonces Jesús les dijo: «Velad, pues, porque no sabéis qué
día vendrá vuestro Señor. Entendedlo bien: si el dueño de casa supiese a qué hora de la noche iba a venir el ladrón, estaría en vela y no permitiría que le horadasen su casa. Por eso, también vosotros estad preparados, porque en el momento que no penséis, vendrá el Hijo del hombre.
¿Estás preparado para lo que la Vida te invite a vivir?
¿A qué tienes miedo?
¿Cómo interpretas lo que va pasando en tu vida?
¿Cómo asumes los «imprevistos»?, ¿estás preparado para ellos?
¿Eres una persona atenta, consciente?
Oración
Oh, María de la Medalla Milagrosa, te observo con las manos abiertas esparciendo esos anillos de luz maravillosos que representan las gracias que tú hablas que vendrán sobre el planeta tierra. Me preparo para recibir esas gracias y dones que me ayuden a ser fiel a mi misión en el planeta tierra. Aún sabiendo que soy un poco audaz (puedes manifestar aquí algún deseo personal que quieras).
En este día también, me preparo para recibir lo que me proponga la Vida, lo acepto, como diría un místico, cuando Dios quiera, como quiera, donde quiera. Acepto lo que mi espíritu tiene que vivir en este planeta y me preparo para ello.
Que esos anillos o gotas de luz que llueven de tus manos me envuelvan y pueda recibir los dones que necesito y anhela mi corazón para que cada día sea un proceso de preparación para cumplir mi misión el el planeta tierra. Amén Amén Amén
Final
Sigues de rodillas a los pies de la Virgen, que, como en Paris ante la joven Catalina Labouré, está sentada en un sillón sencillo azul y sigues escuchándola y preguntándole. Y termina tu encuentro con María, con la misma invocación que ella pidió que se pusiera en la Medalla, tres veces:
¡Oh, María sin pecado concebida, ruega por mí que recurro a Ti!
¡Oh, María sin pecado concebida, ruega por mí que recurro a Ti!
¡Oh, María sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a Ti!
Terminamos la Novena agradeciendo a nuestro ángel de la guarda su compañía durante esto minutos y termino diciendo el Padrenuestro y el Avemaría.
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