La oración de la «Carpa»

Esta oración está inspirada en este pasaje de la vida del Maestro Jesús de Nazaret, si no lo conoces es oportuno que lo leas e, incluso, lo medites unos minutos antes de hacer este ejercicio. Para leerlo haz clic aquí.

Esta es la oración:

Si es para uno mismo:

Lo primero que puedes hacer es proteger el lugar y espacio donde haces esta liberación y lo puedes hacer diciendo:

Padre mío permite que los cuatro arcángeles que trabajan desde la Luz, –Miguel, Gabriel, Rafael, Uriel– me lleven ante Jesús, como lo hicieron con el paralítico.

Ahora que estoy delante de Jesús, le cuento lo que me paraliza, lo que me está atando a la camilla y no me deja caminar.

Acepto y reconozco mis errores, mis equivocaciones, mis culpas, mis aprendizajes.

Con la misma fe y devoción del paralítico declaro:

Estoy en tu presencia, aquí y ahora acepto que se haga la voluntad de Dios en mi Vida.

Amén Amén Amén

Termino agradeciendo a los cuatro arcángeles ––Miguel, Gabriel, Rafael, Uriel– por haberme protegido este lugar y llevarme a la Presencia de Jesús.

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Esta oración, dada su determinación se hace una sola vez porque se deja la situación delante de Jesús. Como hicieron los amigos del paralítico, lo soltaron de la soga y se fueron, no quedaron esperando por si había que subirlo de nuevo.

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Si es para otra persona puedes decir así:

Lo primero que puedes hacer es proteger el lugar y espacio donde haces esta liberación y lo puedes hacer diciendo:

Padre mío permite que los cuatro arcángeles que trabajan desde la Luz, –Miguel, Gabriel, Rafael, Uriel– lleven a (se dice el nombre de la persona)… ante Jesús, como lo hicieron con el paralítico.

Con la misma fe y devoción del paralítico declaro:

Dejo a tal persona (puedes decir el nombre) en tu presencia, aquí y ahora acepto la Voluntad de Dios en su vida.

Y como ellos hicieron me retiro.

Ahora está en tu Presencia.

Amén Amén Amén

Termino agradeciendo a los cuatro arcángeles ––Miguel, Gabriel, Rafael, Uriel– por haber protegido este lugar y ayudarme a llevar a tal persona  a la Presencia de Jesús.

Fuente: Página web de María Benetti Meiriño
Imagen de Esteban Verellén, tomada en el río Paraná.
Esta oración está inspirada en el pasaje del Evangelio de Marcos 2, 1-12.
Este texto lo puedes encontrar con un guión-cuestionario haciendo clic aquí.

También puedes leer este testimonio relacionado con este ritual El Poder de la Oración de la Carpa, haciendo click aquí.

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