Despertar con signos de Puntuación …, ¡¡¡¡Buenos Días!!!!

Desde Bariloche, imagen de Alejandro Vaccari

Alguna vez, hace tiempo,  escuché una canción que se me pegó y luego escribí sobre esa experiencia…

Ni una página en blanco más”…, (la letra es de la canción de Manolo García, titulada “Pájaros de barro”).

Vivir es en cierto modo escribir, escribir las hojas de un cuaderno donde cada día es una página que vamos completando.

Hacia la noche, algunas hojas tendrán muchas letras; otras apenas garabatos; algunas, espero pocas en tu vida, quedarán en blanco, porque en algún momento y  por algún motivo, dejaste de escribir…  otras páginas tal vez terminen inconclusas, porque ese día no pudiste hacer más;  y algunas, espero muchas, se hallarán repletas con bellas letras de felicidad y alegría.

Es entonces desde esas letras y símbolos, que podemos entrar en el mundo de los signos de puntuación, a veces tan importantes como las palabras mismas, y ver como cuadrarían en algún momento del día….

¡¡¡Buenos Días!!!!

Empecemos con la mañana, temprano suena el despertador, y… ¡¡¡Buenos días!!!
¿Qué pasa por tu mente en esos primeros segundos o minutos del despertar?
Espera el momento preciso, y pregúntatelo.
Esos minutos en que estás entre despierto y dormido…

También te puede interesar Poema en la nieve: misterioso y mágico haz clic AQUÍ 

¿Apremia el miedo o la ansiedad?, ¿vas pensando en la tarea que te espera, o en que ocurrirá con esa persona importante que tenés que ver?, ¿empiezas tu día con un signo de interrogación?…

Otra posibilidad es que te sientas pesado y holgazán.  A veces cuesta arrancar, da fiaca levantarse y encarar el día, ¿será que algún temor te impide disfrutar el desafío?, o ¿será que, por ejemplo, la rutina ya te agotó, y estás con mal humor antes de empezar tu nuevo día?. En este caso el problema podría llamarse dos puntos, todo siempre igual…, entonces, claro, cae la pesadumbre ese sentimiento de… todo siempre igual..

Finalmente, y ¡qué bello!, porque lo pensé también para mí, qué lindo sería encarar el día con un sentimiento positivo, de agradecimiento: ¡¡¡otro día contigo!!!, ¡una nueva posibilidad!, ¡una nueva aventura!, abierto, a lo que el destino y la creación traigan para uno ese día… así, ligeramente, sin expectativas, estar abierto a lo que ocurra. Se trataría de iniciar el día, con un signo de comillas para una expresión receptiva “Bienvenido, nuevo día, trataré de abrazarte como  mereces, y gracias por todo aquello que traigas”.

This is my day!!! –
¡¡Este es mi día!!

Una vez, un holandés llamado Hans, en el Camino de Santiago, justo en el último tramo, único trayecto en el que casualmente nos encontramos, entre Olveiroa y Finisterre, me dijo: ¡tengo que encarar mi día con pasíon y con ganas!, ponerle empeño y garra, porque ¡éste es mi día!. (This is my day!!!)

Y a esto agregaría, el agradecimiento, que el momento presente es justamente un regalo, del que algo, -aunque sea algo pequeño-, siempre tengo que aprender.

También te puede interesar, Todo lo que pasa…. haz clic AQUÍ

Y como bien decía Hans, si no le pongo “pasíon” a mi día, nadie va a ponerla por mí.

Así van cobrando importancia los signos, según lo que queremos y lo que no. Ellos le agregan a la intención una calidad que si no es la adecuada debemos darnos cuenta, nos puede revelar la sutil verdad que hay detrás de cada situación, y eso, simplemente eso, hace  una enorme diferencia.

Estate atento en pocos días  podrás leer la segunda parte, Dormirse con signos de puntuación…, ¡¡¡ Buenas Noches!!!

Alejandro Vaccari

Por favor, comparte:

Añadir un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *