Novena a la Medalla Milagrosa Día 9 El Arco Iris

Día Nueve: El Arco Iris
Como cada día de la novena invoco a mi Ángel diciendo algo así: Acompáñame, ángel custodio, en este encuentro con María, la madre de Jesús. Haz que pueda abrir mi cuerpo, mi mente y mi corazón a todos los dones y gracias que necesito para hacer mi Camino con Alegría y Paz. Amén
Padrenuestro- Avemaría
Di tres veces: ¡Oh, María sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a Ti!
Reflexión
Después de la Tormenta viene la Calma, dice el refrán popular.
Alguien puede preguntarte, de qué color son los anillos o rayos de luz que brotan de las manos de la Medalla Milagrosa. Pues los veo como los siete colores del Arco Iris.
Después de la tormenta, en muchas ocasiones, antes de que se vaya definitivamente el cielo nos regala uno de los espectáculos más maravillosos a los que puede asistir el ser humano, el Arco Iris. En algunas culturas, por ejemplo la celta, le denomina Arco de la Vieja ya que consideraban los fenómenos de la naturaleza como una presencia de los dioses en la Tierra y el arco iris traía la lluvia y se asociaba con la fertilidad, de ahí que era una figura femenina, una diosa de edad avanzada. Alguna cultura consideraban que era una diosa anciana de la naturaleza encorvada que descendía para coger el agua de los ríos y la llevaba para al cielo y emanarla en forma de lluvia para fertilizar la tierra.
Entonces Jesús dijo a sus discípulos: «Porque no hay árbol bueno que dé fruto malo y, a la inversa, no hay árbol malo que dé fruto bueno. Cada árbol se conoce por su fruto. No se recogen higos de los espinos, ni de la zarza se vendimian uvas. El hombre bueno, del buen tesoro del corazón saca lo bueno, y el malo, del malo saca lo malo. Porque de lo que rebosa el corazón habla su boca.
Si pasas con fe las pruebas, los frutos, los rayos de Sol entremezclados con las gotas de agua, traen un hermoso Arco de la Vieja, un maravilloso Arco Iris.
¿Qué frutos sacas después de una prueba?
¿Hay colorido y brillantez en tu vida?
Enumera los frutos maduros de tu vida
Enumera los que todavía necesitan lluvia y sol para dar fruto.
Oración
Oh, María de la Medalla Milagrosa, te observo con las manos abiertas esparciendo esos anillos de luz maravillosos que representan las gracias que tú hablas que vendrán sobre el planeta tierra. Me preparo para recibir esas gracias y dones que me ayuden a ser fiel a mi misión en el planeta tierra. Aún sabiendo que soy un poco audaz (puedes manifestar aquí algún deseo personal que quieras).
En este día también, luego de recibir los dones y gracias de los Alto, preparo mis manos para bendecir, para levantar mi ánimo y el de los que tengo a mi lado, quiero, deseo y actúo para que mis manos sean como las tuyas, Luz, rayos de Luz.
Que esos anillos o gotas de luz que llueven de tus manos me envuelvan y pueda recibir los dones que necesito y anhela mi corazón para que sea cada día más limpio y luminoso y, de esta forma, sea una gota más de Luz que se extiende por el universo. Amén Amén Amén
Final
Sigues de rodillas a los pies de la Virgen, que, como en Paris ante la joven Catalina Labouré, está sentada en un sillón sencillo azul y sigues escuchándola y preguntándole. Y termina tu encuentro con María, con la misma invocación que ella pidió que se pusiera en la Medalla, tres veces:
¡Oh, María sin pecado concebida, ruega por mí que recurro a Ti!
¡Oh, María sin pecado concebida, ruega por mí que recurro a Ti!
¡Oh, María sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a Ti!
Terminamos la Novena agradeciendo a nuestro ángel de la guarda su compañía durante esto minutos y termino diciendo el Padrenuestro y el Avemaría.
Cómo último día te sugiero que termines dando gracias a todos los ángeles que te han acompañado estos nueve días, a tu ángel de la guarda y a María, la madre de Jesús, que ella sea guía para que encuentres el Arco Iris en tu Vida.
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