
Dos caminos para acercarte a San José según Francisco el Papa
¿Te gustaría profundizar en tu devoción a San José, el esposo de María y padre adoptivo de Jesús?
El Papa Francisco ha enseñado dos formas inspiradoras de conectarnos con este santo, un hombre de silencio y fortaleza, que sigue cuidando de nuestros caminos incluso desde el sueño.
Primera forma: La oración a San José en sus sueños
El Papa Francisco tiene una devoción especial por San José. En su escritorio, guarda una imagen del santo durmiendo, símbolo de su protección constante sobre la Iglesia. Él mismo confiesa: «Cuando tengo un problema, escribo una nota y la coloco bajo la imagen de San José, para que él ‘sueñe’ con ello. Le pido que ore por esa dificultad».
Esta práctica se basa en los relatos bíblicos donde San José recibe mensajes divinos a través de sus sueños. Francisco nos invita a seguir su ejemplo con esta oración:
«Oh San José, eres un hombre muy favorecido por el Altísimo. El ángel del Señor se te apareció en sueños, mientras dormías, para advertirte y guiarte en el cuidado de la Sagrada Familia. Eras silencioso y fuerte, un protector leal y valiente.
Querido San José, mientras descansas en el Señor, confiado en su poder y bondad absolutos, mírame. Por favor, toma mi necesidad (menciona tu petición) en tu corazón, sueña con ella y preséntasela a tu Hijo. Ayúdame entonces, buen San José, a escuchar la voz de Dios, a levantarme y actuar con amor. Alabo y agradezco a Dios con alegría. San José, te amo. Amén».
Segunda forma: La oración tradicional que Francisco reza desde hace 40 años
El Papa también nos recomienda una oración clásica, que ha sido parte de su vida espiritual durante más de cuatro décadas. Esta plegaria, extraída de un libro de oraciones de las Hermanas de Jesús María del siglo XVIII, es un desafío lleno de confianza y amor hacia San José.
«Glorioso patriarca San José,
cuyo poder sabe hacer posibles las cosas imposibles,
ven en mi ayuda en estos momentos de angustia y dificultad.
Toma bajo tu protección las situaciones tan graves y difíciles que te confío,
para que tengan una feliz solución.
Mi amado Padre, toda mi confianza está puesta en ti.
Que no se diga que te haya invocado en vano y,
como puedes hacer todo con Jesús y María,
muéstrame que tu bondad es tan grande como tu poder».
Francisco subraya que rezar a los santos no es magia ni superstición, sino un diálogo con hermanos que están cerca de Dios. «Es hablar con alguien que ha vivido una vida santa y puede interceder por nosotros», explica.
Conclusión: San José, un modelo para hoy
San José no solo fue el protector de la Sagrada Familia, sino que hoy sigue siendo un guía para quienes buscan fortaleza y discernimiento. A través de estas dos oraciones, el Papa Francisco nos invita a confiar en su intercesión y a imitar su fe silenciosa pero poderosa.
¿Te animas a probar estas prácticas? San José, el santo de los sueños y los imposibles, está listo para escucharte.

