Cómo ahuyentar al ‘perro negro’ de tu mente (sin pelear contra él)

El perro negro: una metáfora para domar

Más allá de que sea cierto o no —vete tú a saber—, la asociación entre Winston Churchill y el «perro negro» de su melancolía encierra enseñanzas poderosas. En el folklore anglosajón, sobre todo en el  de las Islas Británicas,  se habla de un espectro nocturno llamado black dog: una criatura de mirada ominosa, considerada augurio de muerte. Quizá por eso Churchill adoptó esta imagen para describir su depresión.

Hoy, la OMS ha retomado la metáfora en un conmovedor vídeo titulado «Yo tenía un perro negro llamado Depresión». La pregunta no es si el animal merodea en nuestra mente —todos llevamos uno a veces—, sino cómo interactuamos con él.

¿Y tú? 4 preguntas para dejar de alimentar a tu ‘perro negro’»

  • ¿Alimentas a tu perro negro con pensamientos que lo hacen crecer?

  • ¿Intentas ignorarlo, o te desgastas peleando contra él?

  • ¿Qué «alimento» (hábitos, personas, silencios) le das sin darte cuenta?

  • ¿Qué pequeñas acciones podrían robarlo de su fuerza?

Reconocerlo es el primer paso. Domesticarlo, un acto de valentía cotidiana.

Aquí tienes el vídeo:

El original en inglés:

***

¿Ya conoces nuestro canal de YouTube? ¡Suscríbete

También te puede interesar,

El mensaje de Invierno

 

Por favor, comparte:

Añadir un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *