La religión como “cabaña” o como “objeto de búsqueda”
Dice Eric Fromm que no es posible no tener religión y seguir cuerdo, y en este sentido se afirma que todos los hombres tienen y necesitan de la religión. La religión como brújula para orientarse y los objetos de devoción como apoyos necesarios, nuestro tiempo ha sustituido a los dioses de la religiosidad primitiva por los de los avances científicos y tecnológicos. Los imaginarios de épocas pasadas han creado nuevos símbolos, mitos y ritos, nuevos modelos con quien identificarnos, ídolos de consumo, de usar y tirar.
Los dioses falsos de la religión
Y ahora viene la pregunta. ¿Puede ser religión cualquier cosa? ¿No habrá muchos dioses falsos incluso en nuestra religiosidad? Un niño de catecismo respondería que idolatría es adorar a dioses falsos. Ya dijimos en qué consisten los dioses falsos. Hoy, gracias al cristianismo, sabemos que Dios nos habita por dentro, que es lo más interior que tenemos; que esa habitación del Espíritu Santo, por la fe, es la fuerza de Dios que llevamos dentro, la fuerza que después de habernos creado nos empuja por dentro para nuestra conservación y crecimiento, que trabaja el finito que yo soy y que me lleva hacia la salvación, que es Dios. El camino de nuestro nacer, crecer y salvarse -Creación, Conservación, Salvación-, nos lleva hacia la novedad total, que es la consumación de todas las cosas en Dios. Esta debería ser la Religión.
La religión no es una cabaña
La religión no es ni puede ser cualquier cosa, y desde luego, no es ni puede ser una cabaña, y menos un palacio; no es ni puede ser algo terminal o definitivo, es camino; no es ni pueden ser los ídolos fabricados por manos humanas, sean estos materiales o espirituales; no lo es ni puede ser algo tan digno como el amor humano: por grande que sea sólo es una ayuda en situación de tránsito. Sucede que como el amor tiene más categoría que el dinero, conlleva más riesgo es más fácil engañarse y de detenerse en él como situación terminal. Toda divinización desde nuestras búsquedas temporales es idolatría.
La religión no es una meta
La religión no es una meta, y hacerlo es convertir en dios lo que no es Dios. La religión, el budismo, el judaísmo, el cristianismo, el islamismo, la Iglesia misma, son un camino, y con qué facilidad nos hemos instalado en ellos. ¡Idolatría!
Hasta la próxima semana

