Retratos del alma: la rosa y el tusador

La Rosa Erguida

la rosa erguida
Rosa erguida abriéndose al cielo

Erguida te abres,
al cielo elevando tu mirada.
Aterciopelados pétalos despliegas,
todo a tu paso perfumando.

Y va llegando el ocaso.
Te acercas lenta
a quienes con tanto amor soñaron verte.

Se detiene el tiempo un segundo,
se borran las distancias.
Hoy se unen
en una sola caricia de almas.

El Tusador

NB. Así se llama en Argentina y Uruguay al esquilador

Antonio Ojeda tusó el caballo con paciencia y delicadeza

 

Es prolijo hasta en el silencio. Cada tijeretazo cuenta una historia de respeto. Apasionado, no domina: acompaña. Con el caballo busca más que cortar el pelo. Busca ser uno, en ese instante donde solo existen ellos dos, la respiración y la confianza. La paciencia no se la impone al animal. Se la regala. Y cuando terminan, el caballo no solo queda prolijo por fuera. Queda tranquilo por dentro.

Así es Antonio Ojeda.

Texto e imágenes de Ruth Dacunda

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