LA ESPELTA en la medicina de Sor Hildegarda

Principios generales
Antes de ir al grano de la dietética de sor Hildegarda, sería conveniente destacar tres principios generales de ésta:
-Primero: el principio de la mesura, es decir, nada con exceso y todo en su justa medida.
-Segundo: los víveres (del latín «vivere») no han de ser solo medios para vivir, sino que, coincidiendo con Hipócrates, gran médico de la Antigua Grecia, los alimentos han de ser también la propia medicina (aquí es interesante reseñar, que san Isidoro de Sevilla, busca la etimología de la palabra «medicina» justamente en la raíz de la palabra «medida»).
-Tercero: los alimentos no deben ser consumidos crudos, sino previamente cocinados y aderezados.
Sus bondades
Vayamos ahora al grano del régimen alimenticio recomendado por sor Hildegarda, que no es otro que el grano de la espelta. La espelta (triticum spelta) es un cereal antiquísimo, similar al trigo, al que sor Hildegarda, sabedora de las cualidades sutiles de los alimentos, eleva por sus bondades respecto a los demás cereales, conformando lo que, podríamos definir, la base de su régimen alimenticio. La espelta debería estar presente, de una u otra forma, en todas las ingestas de comida, ya que nos proporciona multitud de nutrientes necesarios para la vida.
Sor Hildegarda, además de conceder a la espelta el distintivo de ser el mejor cereal de todos, dice que proporciona valores buenos en los análisis de sangre y favorece el desarrollo muscular. También remarca su buen sabor y sus efectos positivos sobre el estado de ánimo, al que otorga buen humor y felicidad.
Su difusión
Estudios modernos corroboran las cualidades sanadoras de la espelta, siendo ésta por ejemplo, más digestiva y mejor tolerada por personas alérgicas que el trigo. La espelta está cobrando de nuevo importancia por su contenido en proteínas, vitaminas, minerales, oligoelementos, y sustancias bioactivas (que estimulan el sistema inmunológico) y que la conforman como el mejor cereal. Incluso su grano, que puede crecer sin necesidad de abonos químicos y pesticidas, se vería menos afectado por la contaminación radiactiva. Todo esto está generando una mayor proliferación de su venta en supermercados y tiendas de productos dietéticos o de medicina complementaria en Europa.
Les espero la próxima semana.
Víctor Carrillo González


Excelente artículo!
Si, una precursora Esta Hildegarda..¿cuanto nos cuesta a los cristianos occidentales, aceptar propuestas orientales?……..aún en medicina¡¡¡¡¡ Gracias, muy esclarecedor esta reseña !!!
Hildergarda “si hubiera nacido hombre, habría sido reconocida como uno de los artistas e intelectuales más grandes que el mundo haya visto”