La historia de los esenios

La historia de los esenios se remonta a Egipto, cuando Moisés rescata el conocimiento escondido por el Faraón Akenathón, quien devuelve al pueblo la religión monoteísta, crea la escuela del ojo de Orus para los iniciados y entrega las llaves del conocimiento a su nieto antes de que los sacerdotes lo maten, diciéndole que él reconocería a quién debería entregárselas.
Como la oración matutina de Akenathón era: “¡Gracias Señor porque amanece un nuevo día y otra vez resplandeces en el Sol. Por todo esto que veo entorno mío, te doy gracias Señor!”, el nieto pudo reconocer, luego de 90 años a Moisés como el elegido, al encontrarlo a las puertas del templo esperando la salida del Sol mientras su primo Ramsés había salido de juergas.

Cuando Moisés baja del monte con las tablas de La Ley y ve al pueblo judío venerando a múltiples dioses, da a éste las 10 severas prohibiciones o mandamientos y para los que él había preparado y lo seguían le entrega a Esen, de quién deviene el nombre de esenios, las verdaderas enseñanzas.
Hasta pronto,
NB: Las imágenes de la Entrada del templo de Lúxor y la de los Patio de las columnas donde el nieto de Akenathón encuentra a Moisés, han sido tomadas por la autora del libro.

