El mayor legado de los Esenios

El mayor legado de los esenios son los rollos del Mar Muerto encontrados en 1950 y más allá de su importancia, ya que se encuentran resguardados en el museo del libro de Jerusalén como patrimonio de la humanidad, lo que llamó mi atención es la similitud con el lenguaje que ocupan los autores de los Evangelios Gnósticos del Nag Hammadi, encontrados en 1945 y del cual el Evangelio de Tomás es uno de ellos.
Es ese lenguaje encriptado y simbólico que empleaba Jesús, lo que nos da la pauta de que Él salió de la escuela de sabiduría esenia y cuando luego dictara los Evangelios en el corazón de sus discípulos, lo hacía en el mismo lenguaje y es la mano divina la que llevó a que ambos fueran encontrados en la misma época, ya que como dicen, casualidad es otro de los nombres de Dios, y si así lo hizo, fue para que al compararlos podamos distinguir Su lenguaje original en ambos, puesto que ninguno de los dos ha sido tocado.
Y lo más maravilloso fue constatar que ese hilo de conexión se extiende al lenguaje de los sueños, pues en el sueño nos introducimos más allá del velo al seno de la conciencia crística, cuando la mente está dormida.
Hasta pronto,

