Coaching, responsable y capaz

La mayoría de los humanos, entre los que me incluyo, tenemos unos patrones mentales que determinan nuestro comportamiento.
Estos patrones, en muchas ocasiones, bloquean nuestro progreso y socavan nuestro bienestar interior y nuestra paz de espíritu, imposibilitando que nos sintamos satisfechos con nuestra vida y con las decisiones que vamos tomando a lo largo de la misma.
Esto tiene bastante que ver con nuestro diálogo interno, con lo que nos contamos y nos resulta cómodo.
En este discurso mental y forma de enfrentar la vida y lo que ésta nos va trayendo, cuando nos encontramos con dificultades, con algo que nos contraría, tendemos a responsabilizar a los demás o a la propia dificultad, del problema que se nos plantea.
Es lo que nos sale por instinto e inercia: –”no tengo la culpa, no puedo hacer nada, probrecito o pobrecita yo, todo me sale mal, voy a esperar con PACIENCIA o IMPACIENCIA hasta que las cosas cambien, sin hacer absolutamente NADA”.
Y así nos quedamos bloqueados, enredados o congelados en situaciones o estados de ánimo poco satisfactorios y que nos hacen sufrir.
En el momento en que tomamos conciencia de que tenemos, al menos, un mínimo de RESPONSABILIDAD en lo que nos está pasando, todo se pone en movimiento y empieza a cambiar.
Al RESPONSABILIZARME, ya está en mi mano el actuar y buscar una solución, pequeña o grande, total o parcial, pues “sólo podemos ser parte de la solución, si somos parte del problema”.
A veces, es suficiente con mirar el problema desde otro ángulo o “contárnoslo” de otra manera.

Si me digo que “mi jefe o mi compañero de trabajo son insoportables, no me valoran, no me entienden, no hay quien trabaje con ellos”, no puedo HACER NADA para cambiar la situación.
Soy un sufridor pasivo y sólo tengo dos opciones o buscar otro trabajo o aguantar pacientemente una situación insufrible, que terminará destruyéndome anímica y físicamente.
Si cambio mi diálogo interno y me digo que “no soy capaz de satisfacer y tener contento a mi jefe o trabajar bien en equipo con mi compañero o compañera de trabajo”, reconozco que tengo un punto de responsabilidad en la situación y comienzo a buscar soluciones.
A lo mejor, mi opción va a ser, igualmente, cambiar de trabajo, pero será algo decidido desde la RESPONSABILIDAD.
Desde esta nueva perspectiva cambia mi ACTITUD ante la vida, mi COMPORTAMIENTO y mi ESTADO DE ÁNIMO: “SOY RESPONSABLE DE MI VIDA Y ME SIENTO CAPAZ”.
Los entendidos en la materia dicen que son conductas aprendidas, que nos vienen de la educación que hemos recibido.
Todos los que somos padres nos sonreímos cuando nos dicen: “¿quién cuando su niño pequeño tropezó con algún objeto y se lastimó, no se sorprendió pegando o riñendo a ese objeto inanimado, llamándole, malo, que lastimó a mi niño, ante la mirada satisfecha del pequeño?.
Así vamos aprendiendo desde nuestra más tierna infancia a colocar la responsabilidad de lo que nos pasa sobre los demás, las circunstancias o esa cosa inanimada e inerte con la que tropezamos por nuestra falta de habilidad o atención para sortearla.
Paz y bien
Escúchalo en audio haciendo clic aquí o en la palabra siguiente:
<a href=»http://www.ivoox.com/coaching-responsable-capaz-audios-mp3_rf_17114626_1.html» title=»Coaching. Responsable y capaz»>Ir a descargar</a>

