Lo que pasa vale la pena

Es otra tarde en la que el viento arrecia, sin piedad ni pudor alguno. Entrados  en primavera y estando aún muy blancas las montañas, es un viento helado que en minutos aún hiere manos y mejillas. En estas orillas del lago, el rizo que hacen las olas alcanza los dos metros de altura, y es … Sigue leyendo Lo que pasa vale la pena