Las Llaves del conocimiento

Según el evangelio gnóstico de Tomás:
Dijo Jesús: “Los clérigos y los teólogos han recibido las llaves del conocimiento, pero las han escondido. No entraron ellos, ni permiten entrar a los que sí lo deseaban. En cuanto a vosotros, haceos astutos como serpientes y puros como palomas”.

Estas enseñanzas que Jesús proclamaba, eran secretas y Él vino para devolverlas al mundo, ya que clérigos y teólogos las habían escondido. Consistían en métodos para ir dentro nuestro, donde se encuentra todo el conocimiento; éstas son las llaves y por eso dice: “No entraron ellos (dentro de sí) ni permitían entrar a los que sí lo deseaban”.
Ejemplificó cómo ser puros como palomas, condición necesaria para recibir el resto de las enseñanzas: cómo curar, exorcizar, transmutar, resucitar y otras que había recibido de los esenios, comunidad a la que Jesús pertenecía, como lo dijo el Papa Benedicto XVI.
Advirtiéndoles: sean astutos como serpiente, pues sabía que, al develarlas, iban a ser perseguidos y matados, como hicieron con Él, con los esenios en el 70 d. C., con sus discípulos y con sus seguidores los gnósticos, con lo que nuevamente las llaves del conocimiento fueron escondidas, porque su práctica liberaba al hombre.
NB de la autora:
Foto 1:Cuevas de los escarpados, sobre lo que fuera la orilla del Mar Muerto donde vivian los esenios.
Foto 2: Escritos esenios conocidos como los rollos del Mar Muerto que se conservan el el Santuario del libro en el Museo de Jerusalén
Hasta pronto.
Graciela Zaimakis


Gracie es un gusto muy grande saludarte, pero más grande el gusto de encontrarme con la hermosa sorpresa que eres conocedora de esta gran escuela como la denomino a mis amigos, gracias por compartirnos estos bellos conocimientos.