Ciegos

La alegoría al ciego, en cuanto a lo que sucedería si uno guiara al otro es perfecta, pues si identificamos al ciego con aquel que se encuentra imposibilitado de ver más allá de lo que le permiten sus creencias, sus preconceptos, su entender limitado por las circunstancias, época, cultura y todo aquello que encarcela el pensamiento; siendo que eso que vería más allá es lo que lo convertiría en un ser libre, apto para recibir el conocimiento absoluto directamente desde el corazón, residencia del Altísimo y un hombre formado en esos conocimientos por Dios vertidos dentro de sí, podrá no sólo guiar a uno sino a millones por el camino de la verdad.

Hasta pronto

Graciela Zaimakis
***
La imagen es de Francisco Castro Miramontes ofm, desde o Alto do Cebreiro– Galicia España
***

Todo está dentro

No quieren ver

 

Por favor, comparte:

Añadir un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *