El buen amor de pareja (2)

Compartir:

En la primera parte pensábamos con Rodri qué es o qué no es el buen amor. ¿Filosófico no? Te dejamos con lo que continúa de aquel diálogo.

– Se me vinieron a la mente algunos otros aspectos que, aunque complejos, complementan tus conceptos al respecto:

El amor no tiene forma ni etiqueta, simplemente ES.

No es egoísmo, es ayudarse a uno mismo y al otro a crecer, a expandirse a evolucionar juntos.

No es competencia, es sinergia.

El amor huye en ausencia de comprensión y diálogo, pero se queda cuando la sinceridad se hace presente.

Te tengo otra pregunta Majo:

Pero entonces … ¿Por qué cuando más amamos más vulnerables estamos? Si todo debe ser comprensión, sinergia, ¿Por qué cuando amo me siento en peligro?

Leí por ahí que el verdadero amor habita en aquella persona que reconociendo nuestra vulnerabilidad y el poder para herirnos, no avanza a lastimarnos, sino que da un paso atrás para cuidar de nuestra fragilidad.

– ¿El amor nos hace más vulnerables? Cuando eres permeable y transparente frente a la persona amada es un momento mágico; algunos temen la intimidad emocional más que otros porque estamos “siendo” no enmascarando, sintiendo sin ocultar, entonces nos sentimos extraños e incómodos diría yo.

– Pienso en la analogía entre el amor como práctica y hacer gimnasia. Entonces Rodri… ¿a mayor intento aprendemos más y mejoramos nosotros mismos? ¿Algo así como un proceso de crecimiento de a dos?

– El amor exige entrenamiento sin dudas, una gimnasia de abandonar los egos, de sabernos imperfectos …. pero el ejercicio Majo… a la mayoría nos da pereza-.

 – Absolutamente de acuerdo, da pereza el compromiso en sí mismo, ver en el otro que somos espejo, que lo que criticamos también lo tenemos y que por varias razones que exceden la lógica estamos junto a ese otro. Ahora la pregunta del millón:

 – ¿Porqué los humanos estamos un poco flojitos en esto del compromiso? Porque con diferentes matices a todos nos ha pasado o nos pasa, ¿Qué cambió desde un buen tiempo hasta aquí?-.

Uff que pregunta Majo! Yo creo que somos hijos del estímulo y recompensa inmediata. Cuando percibimos que la relación no se traduce en beneficios rápidos perdemos la paciencia. Con los teléfonos móviles pasa lo mismo. Relación de consumo, sentimientos materialistas en temas que son más del corazón.

***

Gracias por habernos acompañado hasta acá, fue un placer presentarte este espacio de lectura y reflexión junto a mi amigo Rodrigo.
Ahora queremos leerte nuevamente, ¿el amor nos hace vulnerables? ¿El amor ha cambiado en los últimos años?
¡Hasta la próxima!

María José Lencina Artigas

Ya conoces nuestro canal de YouTube? ¡Suscríbete!

También te puede interesar,

El buen amor de pareja

La Belleza y el Amor no están «ni dentro ni fuera»

 

 

Compartir:
2 comentarios

Añadir un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *