Herramientas para resolver conflictos: 2. Origen y fuentes del conflicto

ORIGEN Y FUENTES DEL CONFLICTO:
Existen una serie de circunstancias y causas que son decisivas en la construcción de un conflicto y que es necesario analizar y conocer para su prevención, gestión y transformación, que son: las percepciones que tenemos acerca del otro y la situación, nuestros valores y creencias, las posiciones que adoptamos en base a nuestras percepciones, valores y creencias, el modo en que expresamos y gestionamos nuestras emociones y la manera en que afrontamos el conflicto y lo comunicamos.
PERCEPCIONES:
Las sensaciones que tenemos las personas tienen que ver con procesos puramente fisiológicos, que nos transmiten información a través de los cinco sentidos.
La percepción es un proceso psicológico que consiste en interpretar la sensación dándole sentido real y actual.
Unos y otros percibimos de modo muy distinto la misma realidad objetiva.
En esa percepción intervienen factores, que han sido muy bien estudiados por los psicólogos de la GESTALT que son, unos generales, comunes a todas las personas (como que las figuras agrupadas se suelen percibir de modo global, reconocer a un conocido aunque haya menos luz…) y personales, como es nuestra experiencia, personalidad, estado afectivo (si estamos tristes percibimos lo peor de la situación.., deseos (este oye sólo que quiere), cultura (cada cultura tiene formas implícitas de interpretar sucesos).
La percepción de personas y situaciones nos proporciona seguridad, control y predictibilidad en nuestra vida de relación, pero en ocasiones nos lleva a percibir la realidad de forma distorsionada, que puede terminar en el fenómeno denominado de “la profecía autocumplida”. Si pensamos que un grupo determinado de personas son agresivas o poco de fiar, es probable que evitemos el contacto y cuando nos toque interactuar generalicemos, lo que nos llevará a una comunicación con dificultades, más propicia al conflicto.
VALORES Y CREENCIAS:
Los valores son aprendizajes relativamente estables en el tiempo, que nos llevan a inferir que una forma de actuar es mejor que su opuesta para conseguir nuestros fines (que nos salgan bien las cosas). Nuestros valores nos dan seguridad a la hora de tomar decisiones, de manera que nos sintamos congruentes con nosotros mismos y en sintonía con nuestra esencia como seres humanos. Por ello, vivir de acuerdo con nuestros valores nos proporciona paz, seguridad, felicidad y sentimientos de adecuación.
Nuestras elecciones o valores asumidos proceden de unos supuestos básicos que son creencias acerca de la naturaleza de las cosas. Elegimos pensar, sentir y actuar de un modo u otro, según creamos que son las cosas, las situaciones y las personas.
Las creencias están en la base y estrechamente ligadas a los valores de la persona. Construimos nuestro sistema de valores en base a las mismas. Si una persona cree que todos los que viven en la abundancia material son superficiales y faltos de humanidad, el valor del dinero no estará entre sus prioridades y su comportamiento se dirigirá hacia objetivos distintos a conseguir desahogo material.
Los valores juegan un papel importante en la construcción de las propias normas que rigen nuestras decisiones y comportamientos e inciden en las interacciones grupales.
Las creencias pueden ser cambiadas, dado que no son más que pensamientos arraigados, que hemos interiorizado a lo largo de nuestra experiencia vital, siendo el paso previo a cualquier cambio de valores que queramos realizar.
Si fabrico pensamientos nuevos alternativos cambiarán, como consecuencia, mis creencias y valores.

Para leer la primera parte de este artículo, Las diferencias y los conflictos, haz clic AQUÍ.
Para leer la tercera parte de este artículo, Posiciones, intereses y necesidades, haz clic AQUÍ

Ya conoces nuestro canal de YouTube? ¡Suscríbete!
Resumen del coaching de Encarna López Cadaveira en Vídeo:

 

Por favor, comparte:

Añadir un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *