Secciones

La Belleza siempre encuentra su Camino

Compartir:

La belleza es un atributo con vida propia que siempre encuentra su camino, se abre paso entre los muros, entre los años, entre las piedras, en la espesura del monte, en la profundidad de los mares, entre nuestros errores y sombras, incluso en la negrura del espacio infinito.

Las flores son un claro ejemplo de la belleza, de su fragancia como esencia.

Sus semillas arraigan donde sea, sin planteos ni condiciones, donde caigan por destino, intentarán germinar y crecer, para llegar a dar flores y frutos; buscarán la luz, la fuente y la posibilidad de vida, se esforzarán cuanto sea necesario por crecer y realizarse, así vemos en un busque cuan alto llegan los árboles que crecen juntos, en su motivación por perseguir los rayos del sol.

De algún modo, esa dignidad y belleza nos conmueven. Como la de ésta flor asomando fuera de la reja…  es que, no somos indiferentes ante la belleza, puede ser que alguna vez nos la perdamos porque a momentos la vida o la propia torpeza nos absorben y nos desconectamos de ese entorno tan vital y necesario.

Es como si la flor, la belleza, nos convocara desde el silencio “mírame, aquí estoy, para tí” y si, aunque sea por un instante, nos detenemos para contemplarla y  es como si algo misterioso nos llenara de alegría y bienestar, quizá simplemente porque la belleza natural es de alguna manera una señal de que todo está bien, incluso y más profundamente porque algo bello vibra también dentro nuestro, del mismo modo que la cuerda de una guitarra que da un LA, sin que nadie la toque, vibra en resonancia cuando la nota LA suena fuera de la guitarra.

Seguramente es bello fuera cuando bello es dentro y simplemente entran en sintonía y en resonancia.

Por eso es tan vital y necesario rodearnos de belleza, en cada lugar que estamos. Es sano y vitalmente necesario, rodearnos de belleza y es por eso que hacemos canteros y jardines en nuestras casas, o al menos pequeñas macetas si no hay espacio, o incluso en la disposición de nuestro entorno, en los colores que elegimos, hay un gusto estético y artístico creativo, que nos llena de dignidad y alegría cuando se realiza correctamente, y eso es también forma parte de nuestra búsqueda incesante de la belleza.

Es una cualidad de la Creación, presente en todo lugar, una cualidad divina, presente en la naturaleza, en los cielos, en el espacio, en todo lo creado,  como en nosotros mismos.

A veces las cosas, las personas, las situaciones o los lugares nos parecen feos, venidos a menos o incluso arruinados, pero hay que recordar, que más allá de nuestras miradas, algunas veces muy limitadas y otras teñidas de grandes opacidades, amarga o tristemente desesperanzadas, y bien, en esos casos sería conveniente recordar que la belleza, siempre encuentra su camino.

Veas o no la flor, la belleza siempre encuentra su camino.

Alejandro Vaccari desde san Carlos de Bariloche, Argentina.
La imagen es del  autor del artículo

***

 

Compartir:

Déjenos su comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *