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Los amigos

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Pienso firmemente que las almas con las que nos encontramos en una determinada vida, y digo determinada porque creo en ella después de la muerte, son escritas en el libro de la vida antes de nacer. Sí, ya sé, te parecerá bizarro y hasta incomprensible pero los místicos lo afirman y yo les creo.

Hoy me dediqué a pensar en esos seres, que nos construyen y moldean, reflejan partes escondidas nuestras, enseñan a encontrarse a uno mismo, aconsejan,  acompañan, dan amor, comparten risas y diversión: los amigos.

De tanto en tanto, recuerdo a todos los que he tenido la dicha de cruzarme, sin importar el tiempo, porque ¿qué es más importante el tiempo que los conociste o la riqueza interna que dejaron en vos?
Estamos siempre dormidos en el reclamo, ahí te va la lista:

  • No me llamó más.
  • No es recíproco.
  • Éramos muy unidos pero ya no más.
  • No tenemos nada en común.
  • Cambió mucho, ya no es el/la mismo/a.
  • Nos peleamos.

La «AMILIBERTAD»

La amistad debería llamarse la “amilibertad”, comprender que nos relacionamos desde la plena elección a conciencia de participar en la vida de otro para recorrer cierto tiempo juntos, hasta que Dios así lo quiera. Las amistades en las cuales existen lealtades ciegas, condicionadas o exigentes nos ponen en aprietos en los cuales nuestra alma se asfixia y no puede desarrollarse y crecer. ¿Porqué permitiríamos que ella se arrugue en vez de expandirse? ¿Te has hecho esto a vos mismo alguna vez por quedar bien o cumplir con algún amigo con quien ya tu ciclo terminó?

La vida ha sido tan generosa que me ha regalado personas increíbles a lo largo de estos 37 años,  y como cada ciclo que se presenta,  algunos de ellos permanecen y otros ya no están; pero aunque te resulte difícil comprender hasta eso lo pactamos antes de venir a la Tierra. No te entristezcas cuando un amigo se aparta, es lo que debe suceder; lo que aprendiste y viviste con él/ella jamás se borrará porque él/ella ya dejó su sello personal en tu corazón, ya no sos el mismo luego de haberlo/la conocido.

¿Qué tan bueno te consideras imaginando? Te dejo un pequeño ejercicio para que lo hagas en calma en algún momento.  Déjate sorprender por las palomas y tus amigos, al escuchar el audio lo vas a comprender.

Paz y Bien.

María José Lencina Artigas

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    • María José Lencina Artigas

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