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La media naranja

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Imagen de pixel2013 en Pixabay

Está bastante generalizada la idea de que somos seres incompletos, que necesitamos para alcanzar la plenitud de otra persona que tenga las cualidades que no tenemos y complete eso que nos falta.
Es lo que vulgarmente se conoce por “encontrar la media naranja”.
Aunque no deja de ser una opinión o apreciación personal, desde mi adolescencia me resistí a acoger la bondad de esa idea.
En mi ya dilatada experiencia de vida personal y profesional, cada vez se afianza más en mi cabeza la opinión, más bien la certeza, de que somos seres enteros y completos.
Cierto que necesitamos de los demás como seres sociales que somos, precisando su apoyo y ayuda y que es de modo colaborativo como se logran los mayores éxitos en todas las tareas de la vida, pero siempre desde una colaboración como individuos íntegros y completos, sin insanas dependencias, que supongan usar a los demás a modo de muletas para caminar con mayor comodidad.
Es en las relaciones de pareja en donde nace esa aspiración de “encontrar la media naranja”, aparentemente como panacea necesaria para llevar una vida satisfactoria, plena y feliz.

Imagen de Johannes Plenio en Pixabay

Y es, precisamente, en esa faceta de la vida en la que surge en mí con más fuerza la certeza de que somos naranjas enteras y que sólo podemos llegar a tener una relación completa, fructífera y equilibrada con nuestro compañero o compañera de vida, si antes de emparejarnos, hemos aprendido a transitar por la vida con autonomía e independencia, primero con respecto a nuestra familia de origen y más adelante respecto de todos los que van entrando en nuestro mundo, ya que sólo de ese modo podremos construir un proyecto de vida en común, que no se vea quebrado o mermado por dependencias insanas que lo socaven.

Con esto no quiero decir que no necesitemos el apoyo del otro para sacar adelante ese proyecto de vida en común, soporte imprescindible cuando uno de los dos flaquea o se presentan serios contratiempos y dificultades, pero sin que ese apoyo forme parte de nuestra identidad y mirando siempre ambos en la misma dirección hacia ese objetivo-misión que nos hayamos propuesto en la vida.

Paz y bien. Encarna López Cadaveira

Escúchala en voz de la autora: la media naranja

 

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  2. María José Lencina Artigas
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