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Dos de los poderes de la meditación

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Los seres humanos somos complejos, en el sentido de que tenemos un espectro amplio de posibilidades. Sí, sí, también pienso que hay esquemas comunes en las estructuras humanas, pero eso no quita que cada uno sea único e irrepetible, como lo es la huella dactilar personal.
Pues bien, no deja de sorprenderme que la gente pida dones, carismas, poderes, los anhele y los busque.

En el Seminario de Meditación Camino a lo Sagrado hablamos de los que se consiguen con la meditación. Los pedidos que hacen los seminaristas son de lo más variado y peculiar. Como creo que la meditación da poderes y mejora los dones de las personas, ¿quieren que juntos veamos dos de ellos?

  1. Según algunos métodos parece que algunos maestros de meditación son capaces de correr a sesenta kilómetros por hora.

Pues bien, con la meditación es más que probable que no alcances esa velocidad pero sí que camines con más equilibrio, que seas capaz de hacerlo con más tranquilidad, con más serenidad…, ¿te parece poco este poder que puede ayudarte a recuperar la meditación, caminar con paz, serenidad y tranquilidad?

  1. Según algunos métodos parece que algunos maestros llegan a vivir sin apenas comer, ni dormir, porque recuperan la energía con la meditación.

Pues bien, con la meditación es más que probable que sigas teniendo hambre, sed y sueño. Pero vas a darte cuenta de que tienes que cuidar tu cuerpo, que es el templo de tu espíritu, por lo que comerás más despacio, más consciente…y dormirás placenteramente descansando cada noche, como se dice popularmente, como un angelito, …, ¿te parece poco este poder que puede ayudarte a recuperar la meditación, descansar bien cada noche; saborear y valorar el alimento que ingieres cada día?

Estos solo son dos de los poderes que te da la meditación. Hay muchos más en esta práctica milenaria, en cualquier otro momento seguimos hablando sobre ellos. Hasta entonces, paz y bien.

Gumersindo Meiriño Fernández

Postdata: Querido amig@, espero no haberte decepcionado, pero los seres humanos somos tan complejos, tanto, que, con frecuencia, renunciamos a nuestros dones y poderes.

Escúchalo en voz del autor haciendo clik aquí o en la flecha

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